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La Policía y el Ministerio de Interior se desligan de excesos de sus agentes

La Policía Nacional enfrenta una crisis de credibilidad por el aumento de la cantidad de ciudadanos muertos con las balas de sus agentes. En el caso más reciente, 11 policías acribillaron el mes pasado a cinco personas en la entrada de una plaza comercial de La Barranquita, en Santiago.
Frente a estos hechos, la institución ha apelado a la responsabilidad individual de sus agentes y opta por no ofrecer información sobre operaciones que fueron dirigidas desde su seno y que terminaron en desenlaces trágicos.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aseguró hoy que ella misma quisiera saber las circunstancias que originaron la matanza de Santiago y que también espera los resultados de las investigaciones.



